Hace mucho que nos vimos todos. Espero que hayáis disfrutado de los días festivos. Siempre es difícil observar celebraciones familiares desde muy lejos, así que me encontré buscando una manera de no faltar Thanksgiving esta semana.
En España, se celebra Thanksgiving poco. Dado que hay mucha influencia norteamericana, unos restaurantes sí ofrecen menús especiales para el día, pero a menudo el toque especial queda en las porciones en lugar de ingredientes diferentes. Es decir, porque es difícil encontrar pavo, stuffing, etc, restaurantes y bares aumentan los platos un poco.
Para mí, no habría sido lo suficiente. Decidí hace unas semanas buscar un pavo y tener fiesta en casa (de amigo, porque el mío es bastante pequeño) con mis amigos americanos e internacionales. Pedí unos 5 euro de cada persona, además de un plato a traer, para cobrar el pavo y los platos comunes de Thanksgiving: stuffing (que carece de traducción al español), puré de patata, batata, alubias verdes, arándano rojo, etc.
El pavo -- de 6.5 kg -- nos alimentó muy bien, pero lo que me gustó más fue la oportunidad para enseñar a mis amigos no americanos las tradiciones detrás de la comida. Fue un día largúisimo porque también di 7 horas de clase, pero a fin de cuentas fue un placer y los americanos se alegraron mucho de haber tenido un Thanksgiving muchos miles de kilometros a distancia de sus hogares.
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